¡ TWO HAND BALL, MAESTRO !
Estas palabras resuenan en la cancha presagiando una incontestable bola muerta en la esquina. Es uno de los tantos gritos de guerra con los que sazona el juego nuestro admirado Ricardo Alonso, quien sigue poniendo el mismo entusiasmo de siempre en cada jugada. Algunos piensan que Richard inventó este juego, pero lo que es cierto es que el es nuestro guía y ejemplo y agradecemos infinitamente sus primeros contactos internacionales que catapultaron la afición de nuestros jugadores, desembocando en este 1er. Torneo de Frontenis Caracas Open, que estamos llevando a cabo. Descansando después de unos agotadores partidos le preguntamos a Richard, ¿cómo fue que nació este deporte en el Club?... el se acomoda en su silla y empieza a recordar: Allá por el año 1968 me uní al club para jugar Squash, que era como erróneamente llamábamos al Frontenis en Cuba, y como resultó ser el verdadero Squash Inglés, (el de 4 paredes y raqueta fina) el que se practicaba, empecé a practicarlo, más tarde, un grupo de amigos implementamos una canchita, aprovechando las 3 paredes que habían quedado de un local que fue demolido. Apenas servía para nuestros fines, pero empezamos a jugar “paleta”, una modalidad jugada en España y Argentina principalmente, de aquella primera época recuerdo a Roberto Astorga, el gordo Freddy “showman” Pimentel, Ciro Martínez Concepción, sus hijos Alvin y Bernardo ambos extraordinarios jugadores, Totico Estévez, Sergio Mancito, Eddy Angard, Frank García, Enrique Durango, Elvio Sánchez, Jorge Barceló, Carlos ( Manolo) Gómez, Luis Cuadra jr, y por último Oscar Bosque, que junto conmigo, formamos el primer comité de este deporte, a pedido del recordado Sergio Ramiroff, presidente del club para esa época. Anecdóticamente quiero referirte que fui yo, quien empezó a jugar con raqueta de tenis y al tiempo ya se celebraban juegos mixtos con paleta y raqueta. Seguramente se escapan a mi memoria otros amigos y jugadores que la vida los ha llevado por otros caminos, a ellos también nuestro recuerdos y agradecimiento por ayudar a desarrollar este deporte. Más adelante, a mitad de los 70, se incorporaron al grupo Carlitos Ruiz Diez, Sam Arrojo (todavía jugando en el Big Five), Melchor Martín, Orosman Rodríguez, Manolito Esparis Sr. , Alfonzo Robaina, Alejandro Vicente de Castro, Pablo Nicolicchia y Luis Reyes Sr. Ya para ese entonces, algunos de nosotros presenciamos la transición a las nuevas canchas en la parte superior del recién construido edificio, que alberga hoy las canchas de Tenis, Squash y Frontenis, así como cafetería y vestidores, además del teatro y canchas y salones multidiciplinarios. En esas nuevas predios se criaron, por así decirlo, toda una nueva generación de excelentes frontenistas: Claudio Mazzei, Ciro Enrique Martínez, Erik de la Vega, Luis Reyes jr, Carlitos Pérez Casas, Oscar Bernardo Bosque y su hermano menor Ornán Bosque. A principios de los 90 llega la última generación que esperamos se reproduzca, la componen: José Luis “El Padre” y Daniel “Fosforito” Suárez, Los Sánchez, Juan Carlos y José Manuel, el incomparable Ronald Llanos, José Luis Castro (todo un señor en la cancha), y volviendo a hacer de las suyas a Luis “Primerísimo” Reyes hijo, poco más tarde se incorporaron: Luis González, Quique “el Maguito”, Manolito Esparis jr. y su hermano Willie, así como otros que no asisten frecuentemente pero mantienen su afición. Esta última élite, con el empuje de la nueva comisión de frontenis y unida a la experiencia de jugadores como Ciro jr. y Robaina han incursionado en torneos internacionales en Miami y Puerto Rico y están decididos a llevar este deporte a un sitial preferente en la afición, no sólo del club, sino a nivel nacional, razón por la cual han unido esfuerzos y talentos para realizar el experimento de dar a luz el 1er Torneo Internacional de Frontenis, Caracas Open en las instalaciones de nuestro club, el cual debe sentirse orgulloso del empeño de estos muchachos y de recibir a las diferentes delegaciones e invitados de los países asistentes. Suerte para todos y sigan adelante.

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